martes, 27 de octubre de 2009

Gravity


Puede que esta sea la última entrada que actualizo, ya que si sigo este ritmo, voy a tener que vender una a una las teclas de mi portátil para poder sobrevivir. Considero que debo darme el lujo de no vender las letras que forman el nombre de esta espléndida ciudad, y que junto a un espejo, se corresponden mucho más con ella que en su lado correcto. El apartamento nos sorprende cada día con un acontecimiento mucho más logrado que el anterior. Es genial tener un piso tan propio de comedia romántica americana. Creo que debería sacarle más partido a este punto.

Flecos, cervezas y besos de edredón.





miércoles, 14 de octubre de 2009

Neón


No llevo viviendo un mes aquí y las cantidades posibles de pizza al taglio ingeridas creo que han sido superadas. El calor de los primeros días va dejando paso a un suave brisa
que, de momento, es agradable. Creo que esto es excusa suficiente para ir de compras y adaptarse a los acontecimientos.

Los zapatos se empeñan en sacarme a bailar y yo , obediente, les hago caso.

He encontrado un nuevo pasatiempo, y creo, el mejor hasta ahora. Consiste en deambular por las angostas calles empedradas del centro romano empapándome de gente desconocida, convirtiéndola en mis personajes particulares. Superándose unos a otros dentro de esta fábula de sueños de segunda mano, como mi nueva americana.

Mi nivel de italiano va aumentando cada día, mucho ayudan los artículos de Vogue Uomo y las conversaciones con dueños y clientes de tiendas geniales. Cómo diría Coco: "Se triunfa con lo que se aprende"





martes, 6 de octubre de 2009

Z de Inizio



Entra el sol, a resquicios a causa de las plantas, pero entra.

Mi nueva pared me roba sonrisas cada vez que me fijo en ella. Un delfín recién bautizado me mira con ojos tristes pero tiernos.

Estoy de estreno, no sólo con el blog, sino también con la habitación.

Llevo tres semanas viviendo en la ciudad eterna pero, sin embargo, estos

días han sido totalmente efímeros. Ha sido todo un lujo degustar rica pizza romana teniendo como principal comensal al gran Neptuno, algo que no se hace todo los días.

Parece que el casquillo de la bombilla encaja bien en la lámpara, esto me invade de una alegría muy tonta. Aquí no hay días tristes.

Prometí hacer un blog hace ya bastantes meses para cuando empezará esta aventura. Yo he cumplido, espero que vosotros también lo hagáis.

Roma tiene demasiado que mostrar y enseñar, y yo pienso ser un pupilo ejemplar.